domingo, diciembre 04, 2016

Tiempo fantasma

Cuando desteñida y débil, la noche camina lerda a morir en el día, una mitad mía amanece; la otra, sigue en el halo. Adorables momentos en que el viento ensambla raíces y los pétalos quieren ser ángeles. Instantes de fe, zona de esperanzas, burbuja de deseos: momento de ti. 

Mezcla sutil de añoranzas y versos: tiempo libre, tiempo tiempo, tiempo que pareciera no avanza: se aferra al útero azul del milagro.

Tiempo en que palabras nonatas se divierten sin orquesta entre los límites ilimitados del cielo… y de mi mente. Algunas desbocadas, emigran sin mapa. Otras, fallecen sin bendición cristiana, en los poderosos vacíos de un angustioso y temible silencio extranjero. Otras gloriosas se aúnan, haciendo honor a su destino. Llámese destino honorable a la alta emoción del sentido.

Entre vuelos grises y tornasoles, la poesía se engendra a si misma, esparciendo semillas doradas en mi tierra.  Pareciera que todo tiene un inicio y un término. Pero el cosmos del poeta nunca muere. Es grito y derrame. Es sentimiento y perdón. Es desequilibrio y cambio. Es tan malvada como sagrada, es fondo y cúspide, es futuro y regreso. Es tuya y de los ejércitos. Es del universo… es infinita. Es alabanza a la esencia. Como ya pocas fases del humano, es pura y honesta.

Existe desde el origen del mundo. Es de las golondrinas, del viento, de la tormenta, del océano, de las estaciones, de los polos y los hemisferios y de todo el tiempo sin números. Del aullido de las fieras, del coro de las cascadas, y de todo lo que duele y gime en el fondo de tu alma blanca.

Es respiración retenida al inicio y final del ocaso. Es la confesión de los culpables y la plegaria de los inocentes. Es el vals romántico de la luna… previo a una cacería de estrellas. Es ira y también es dar gracias. Es luz invisible que tirita en el fondo de la multiplicación de miles de miradas hambrientas, desconformes con lo que hay.

Entre la noche y el alba… Tú, yo, la totalidad y ella, mi iracunda y dulce poesía que me explota y me abraza en mi amada hora sin horas.

Tiempo desnudo… con tildes incontrolables de aquello que intenso palpita habiendo desaparecido, a pesar de que nunca fue. Tiempo de parir con dolor lo que pudre, tiempo de morir para vivir. Tiempo de cosechar blancos, tiempo de intimidad espiritual. Tiempo fantasma… para todo lo que existe en mí… sin existir.


P-Car

6 comentarios:

  1. Una inmensa lluvia de sentimientos escapandose del corazón para hacerse verso.
    Es precioso.
    Feliz dimingo.

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    1. Hola estimado amigo. Gracias por tus palabras, se nota que nacen de un corazón cien por ciento poeta. Abrazos azules.

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  2. Decididamente es un tiempo difícil, como bien dices.
    Un abrazo en la tarde.

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    1. Hola Rafael, querido amigo, gracias por ese sutil alcance. Lo difícil se transforma en madurez y enfoque, eso es lo bueno. Gracias por esa mirada y por estar aquí. Besos dorados.

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  3. Que belleza no sé que decir nos ha desnudado a todos los poetas creo que nunca mueren ellos siempre claman felices o tristes, precioso texto Poetiza magistral besos mil desde mi brillo del mar

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    1. Muchas gracias Bea, es cierto, quien es poeta, derramará sus letras siempre. Desde que se descubre esto como una forma de observar agudamente la vida, nada puede hacernos volver atrás. Gracias bella poeta, un abrazo.

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