sábado, diciembre 31, 2016

Feliz año nuevo queridos amigos y amigas!!!

De la misma forma que la imagen, deseo que la luz de la felicidad explote en sus almas durante la despedida del 2016 y bienvenida del 2017 y desde luego, muchas veces durante sus vidas. Termina un año, buen momento para preguntarse: ¿He agradecido lo suficiente por lo que tengo? ¿Qué hago cada día por ser mejor persona? ¿Cuál es mi aporte por un mundo mejor?...
Mis cariñosas sugerencias: Abracen a quien aman, digan lo bueno y lindo que palpita en el corazón, mareen sus ojos con la noche, la luna y las estrellas. Den gracias por este universo fantástico, por la vida con sus lágrimas y sonrisas, por los entendimientos, aunque a veces duelan, sabemos que ese dolor conlleva crecimiento. Por la fe... que nos sujeta, renace y ennoblece. Alienten el amor, la verdad, la caridad. Pidan con palabras, con oración y con el corazón... para que los débiles, buenos y humildes dejen de sufrir y para que los equivocados, malos y soberbios, cambien y entiendan cuál es el sentido esencial de la existencia.
Les regalo esperanza y más esperanza en forma de luces de colores: ella es un bien que nunca debemos dejar de lado, nos hace soñar y creer en que la humanidad puede enmendar sus errores y que nuestro maravilloso planeta ha de sobrevivir a la desmesura y codicia de los ciegos, miserables y limitados seres insensibles con poderes robados.
Recordemos que todo el gran sentido de vivir, tendrá un puerto final llamado cielo, en que nuestros espíritus de unirán en un solo entendimiento, en una sola plenitud, en un solo poema llamado AMOR. Ningún bien material tendrá cabida en el paraíso, solo los sentimientos y el alma. Todo cobrará sentido en ese lugar, todo.
Entonces.... viva la fe y la esperanza, viva la vida y la eternidad, viva la bondad y el perdón, viva la música y la poesía, que son los idiomas del alma; vivan los sueños... viva lo cierto y viva la luz que llueve del cielo!!!!
Lo mejor de mí para lo mejor de Ustedes.... Paty

miércoles, diciembre 28, 2016

A medianoche

Desde el piélago,
desde la inmensidad.

Desde la mudez y el vértigo…
desde la saga y la ensoñación.

Sin importar las leguas
con infinitas barcas vacías
mecidas por olas oscuras.

A medianoche
explota un suspiro
en el nido tuyo del alma mía
con el más vehemente deseo.

Por tus trazos, por tus faros,
por tu pacto, por tu totalidad.

Por el brillo pacífico de tus ojos
y el sabor a alegría en tus labios
que fueron mi fehaciente felicidad.

Amor ido,
Amor lejano,
Amor del tiempo,
Amor de las estrellas.
Amor del alma,
Amor holista,
Amor impar.
Amor…
¡Feliz Navidad!


P-Car

miércoles, diciembre 21, 2016

Mil ocasos, una luna

Estimados amigos y amigas: 
este amado poema fue el motivo 
del nombre de mi primer libro.

Bastó una mirada. Bastó una palabra…
un beso robó los besos que atesoraba.
Una caricia, la garúa de mis veranos.

Tú, que diluiste la noche en el alba,
que amaste así, mi cuerpo, mi aura...
Hoy zigzagueas por sendas sin ángeles
y en el gran océano solo ves agua.

Tú, ausencia que rebasas ausencias.
Vacío, que rebota en barrotes de viento.
Silencio que quiebra la paz del sueño.

Entre necios tesoros, presumido vas:
diestro escaras tu voluntad primera
ordenando al palpito querer sin amar.

No te detienes, no oyes, no enmiendas.
Reniegas la verdad, la constante verdad.
Ensucias tu vida, te haces sepia, te ajas.
Impides la unidad de piel, amor y alma.

No hago preguntas, ya no insto respuestas.
Suficientes fueron… mil ocasos, una luna.
Inicuo, el vicio del ego, que superó tu cielo.

Cierto, el amor es luz, siempre gemela
no así los eventos que suceden sin vuelta.
Y es que el tiempo es único, milagroso, puro,
pero también que, en un segundo, se acaba.

Si en tu nido índigo, con virtud me extrañas
contempla - durante mil preludios de la noche -
cómo cae doliente, la noble lágrima de la luna
debido al hito sin fin, de irse el sol por el mar.

Increíblemente cierto
-e insólitamente intenso- 
bastaron unos ojos y algunos sueños
para, pausado y salvaje, dulce y amargo,
torcer el más romántico rumbo del mundo
al misticismo de la más estrellada soledad.



P-Car

viernes, diciembre 16, 2016

Flores blancas

Si no abrazarás mis vacíos,
si no soplarás mis desvaríos.

Si no llorarás conmigo mis mareas,
si no pretendes sanar mis dolencias.

Si no tejerás horas con mis raíces
y no sueñas seducir mis cicatrices.

Si no haces culto una promesa
y te aterra expresar un te amo.

Entonces, no me mires así y da otro paso
que esta mujer que versa con su vida
no conoce un alba sin desnudez,
un atardecer sin recuerdos,
cerrar los ojos sin soñar,
desear sin sentimiento.

No sabe ni sabrá jamás
de acariciar sin sentir
de besar largo sin temblar
de hacer el amor sin amar
ni de cómo olvidar amando.

Si no crees porque no quieres
en la locura más atroz y bella
vete… y no endulces la mía.

Pero si das la vuelta
no tires en mi umbral
esas hermosas flores blancas
que los pétalos secos no vuelan:
pavimentan desiertos
cuando un adiós…
te triza el alma.


P-Car

viernes, diciembre 09, 2016

Mundo perdido

En el ángulo de tu mirada
que mira hacia el oeste
mora un niño celeste.

En su acotado sueño
circula un planeta único
con un firmamento radiante
continuamente despejado.

Sin saberlo tú
él piensa mucho en ese lugar
en donde no cabe la malignidad.  

Y es que…
del mar a la montaña
y de la flor a la cascada
en aquel mundo perfecto
el amor genuino es cierto.

El amor que hace bien:
en el que puedes creer.
El amor que te ama:
el que nace del alma.

En el ángulo de tu mirada
que mira hacia el ocaso
existe y existirá siempre
un pequeño del cielo…
que no quiere ser grande
que no quiere ser tú.

Y que… 
con cada acorde astral
en lo inalcanzable busca lo perdido
con sus ojitos llenos de lágrimas.


P-Car

domingo, diciembre 04, 2016

Tiempo fantasma

Cuando desteñida y débil, la noche camina lerda a morir en el día, una mitad mía amanece; la otra, sigue en el halo. Adorables momentos en que el viento ensambla raíces y los pétalos quieren ser ángeles. Instantes de fe, zona de esperanzas, burbuja de deseos: momento de ti. 

Mezcla sutil de añoranzas y versos: tiempo libre, tiempo tiempo, tiempo que pareciera no avanza: se aferra al útero azul del milagro.

Tiempo en que palabras nonatas se divierten sin orquesta entre los límites ilimitados del cielo… y de mi mente. Algunas desbocadas, emigran sin mapa. Otras, fallecen sin bendición cristiana, en los poderosos vacíos de un angustioso y temible silencio extranjero. Otras gloriosas se aúnan, haciendo honor a su destino. Llámese destino honorable a la alta emoción del sentido.

Entre vuelos grises y tornasoles, la poesía se engendra a si misma, esparciendo semillas doradas en mi tierra.  Pareciera que todo tiene un inicio y un término. Pero el cosmos del poeta nunca muere. Es grito y derrame. Es sentimiento y perdón. Es desequilibrio y cambio. Es tan malvada como sagrada, es fondo y cúspide, es futuro y regreso. Es tuya y de los ejércitos. Es del universo… es infinita. Es alabanza a la esencia. Como ya pocas fases del humano, es pura y honesta.

Existe desde el origen del mundo. Es de las golondrinas, del viento, de la tormenta, del océano, de las estaciones, de los polos y los hemisferios y de todo el tiempo sin números. Del aullido de las fieras, del coro de las cascadas, y de todo lo que duele y gime en el fondo de tu alma blanca.

Es respiración retenida al inicio y final del ocaso. Es la confesión de los culpables y la plegaria de los inocentes. Es el vals romántico de la luna… previo a una cacería de estrellas. Es ira y también es dar gracias. Es luz invisible que tirita en el fondo de la multiplicación de miles de miradas hambrientas, desconformes con lo que hay.

Entre la noche y el alba… Tú, yo, la totalidad y ella, mi iracunda y dulce poesía que me explota y me abraza en mi amada hora sin horas.

Tiempo desnudo… con tildes incontrolables de aquello que intenso palpita habiendo desaparecido, a pesar de que nunca fue. Tiempo de parir con dolor lo que pudre, tiempo de morir para vivir. Tiempo de cosechar blancos, tiempo de intimidad espiritual. Tiempo fantasma… para todo lo que existe en mí… sin existir.


P-Car