jueves, febrero 23, 2017

Mi cruz

Silenciosa he venido.
Una estela de instintos
me trajo a tu nido.

Vengo de lejos
desde la huérfana distancia
donde pernocta un verso.

Esta noche me he fugado de mi misma, si…
en un lapsus distraído del tiempo
para contemplarte un instante
en la verdad de tu sueño.

Y descubrir, quizás…
y comprender, tal vez…
el sacramento de tu soledad.

Al ver tu rostro indefenso
y mi cruz aferrada a tu pecho
suavemente te abrazo
mientras lindante  
la luna y la brisa
acarician un sauce.

Por un solo momento
retórica y sensorial he vuelto
pero al sentirte frío
-y aún, un poco mío-
quiero quedarme.

Lo haré mi amor, si… lo haré
hasta que sola, el alba me lleve
al rincón lacrado y seguro donde
el sueño es amnesia
lo viable, el olvido
y mi cruz eres tú.

Lo único endémico es que
al palmar el suspiro de la aurora
mi confinada alma
que irrefutable, te extraña
…más te amará.




P-Car


6 comentarios:

  1. Se desprende un sentimiento único en cada verso.
    Un abrazo.

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    1. Gracias amigo, por esa mirada de poeta del alma, un fuerte abrazo.

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  2. Que manera de sentir, porque para verdad así, no hay más remedio que sentir.
    Feliz fin de semana.
    Un abrazo.

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    1. razón tienes amigo, para escribir hay que sentir, al menos a mí, no se me da de otra forma. Respeto mucho lo que escribo, todo el contenido, con sus valores y proyecciones. Gracias Agapxis, un beso.

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  3. Wow, gritar no basta, después de leerte!!

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    1. El grito como el silencio extremo son expresiones del alma, muchas veces necesarias. A mí, me encanta escribir y producir estas sensaciones, partiendo por mí misma. Gracias amiga por decírmelo de esa forma tan elocuente. Besos de rosas!!!!

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