Quién soy

Sentir la poesía y luego escribirla es una forma de vivir la vida, desde una plataforma más elevada que el suelo. Es ser un observante agudo y sensible de los movimientos humanos y también de la naturaleza, y de cómo éstos afectan el ánimo, las relaciones y el devenir del mundo.
Escribir y entregar poesía, en algunos momentos es duro, porque te pones cara a cara con aquello que denota pena o dolor. En otros, es balsámico, porque significas lo grato y la belleza. Al final, todo es un crecimiento que se agradece. Lo emblemático es que mi poesía radica en la verdad, ya sea una verdad nacida de una experiencia propia o del prisma universal.
En mi caso, que soy una autodidacta, siento que he ido madurando a través de mis textos, tanto en el estilo como en mi perspectiva de los sucesos. Cuando comencé, nunca imaginé que esto se transformaría en algo tan trascendental. Entré en una bondadosa senda de luces y sombras, sin retorno, sin arrepentimientos.
Entregar lo que escribo, no fue fácil al inicio, pero con el tiempo me ha significado obtener una libertad maravillosa y me siento privilegiada por ello. Como todas las artes, hacer poesía es una forma de cuestionar, diseñar, concretar y drenar imágenes que cumplan una misión. En ello siento que lo divino pone su mano así como la puso en mi hombro, desde que comencé a conocer y desarrollar el arte de escribir.
Así es mi historia: breve, simple, sensible, romántica. Un reflejo de mi mundo interno, de mi esencia. Me siento bien conmigo misma por mirarme de frente hacia lo profundo, de escuchar mi voz interna y concluir que todo vale la pena en este inigualable y maravilloso camino de iluminación que es la vida.
El día que mi alma se eleve a otra dimensión, quisiera que quienes me quieren y valoran, me recuerden a través de mis versos. Será mi legado, mi forma de consolar mi ausencia y de decirles eternamente que los amo.

Paty Carvajal





Esto lo publiqué en Diciembre 2013:
Amigos y amigas: quiero decirles algo en relación a mis creaciones. Las historias relatadas son historias tomadas de la vida, de la que soy una buena observadora, pero no necesariamente son la historia de mi propia vida. Obviamente que la mayoría de nosotros hemos vivido un poco de esto un poco de aquello, pero mis poesías y prosas son relatos imaginados, con una base de realidad de mi propia vida o de mis observaciones. Generalmente dramatizo porque eso es algo que me nace en forma natural de mi alma poeta. Así me fue entregado, por obra de Dios, este maravilloso don que tanto amo, valoro y agradezco. Besos infinitos a todos. Con cariño, Paty