sábado, octubre 14, 2017

Tu providencia

Mírame…
largo y profundo…
como se mira un cielo estrellado
durante la noche más larga del verano.
Pon mi mano en tu pecho.

Lentamente…
derrite mi alma con tu brillo
y deja que la esencia escurra.
Me vaciaré en ti.

No te brindaré lo que no poseo.
Si, todo lo que soy y lo que creo.
En mí no hay objetos ni tiempo.
Te regalaré mi sentir honesto
unido con ahínco infinito
al tallado de mi verdad.

Si me aceptas…
cree y confía en mí.
No temas en amarme
como se ama el alba y el ocaso
con sus arreboles esperanzadores
y los puntos cardinales  
queriendo tocar la eternidad.
Vacíate en mí.

Te gritaré mi plenitud
te deslizaré mi llanuras
te declamaré mis deseos
te ofrendaré mis locuras.

Por un amor así…
¡seré aún más de lo que soy!
piel y morada,
corazón y alma,
caricia y sueño,
sollozo y alegría,
gratitud y poesía.

Así es, ámame y te amaré
con contemplación y pasión
hasta un alcance alucinante.

Y cuando cedan mis huesos
y mis sentidos se hagan cósmicos  
te querré sin palabras, sin lujuria
-más que las más puras del alma-
pero que siempre y por siempre
seré tu amor y tu providencia
¡de eso estoy segura!


P-Car


4 comentarios:

  1. Preciosas palabras en estos versos.
    Un abrazo y feliz fin de semana.

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    1. Hola amigo, gracias por tu mirada y palabras. Buen domingo Rafael, un beso.

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  2. Da gusto leerlo.
    Es como un conjuro de amor, una llamada, un encantamiento espontáneo y atrevido con palabras dulces y balsamicas.

    Saludos y siempre un placer leerte.

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    1. Hola Agapxis, buen día. Es un gusto también leer tu comentario, dulce y alentador. Gracias amigo, que estés muy bien.

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Mi cofre de tesoros!