miércoles, febrero 08, 2023

Indómita alma

 

Porque hoy todo es… como nunca fue.

Porque la aurora celeste entró en mis ojos

y la tarde terrosa, la aspiró poco a poco.

 

Porque los hilos que anudamos con amor,

con creatividad, con efusión…

y nos acoplaron por un astral tiempo

uno a uno, caen al vacío,

lacios, de reclusión y hastío.

 

Porque el río de sangre y su curso

son parte de un teatro de términos

y está más cerca el fin que el estreno

en la obra de este mundo.

 

Porque algo sin explicación

germinó de mi instinto

y no hallo razón ni paranoia válida

para resistirlo,

hoy te expreso que

así la ciudad o la piel amanezcan

craqueladas de toxinas

superpobladas de pesares

desamparadas de caricias…

 

yo te he guardado en mí, protegido

-con ese amparo que da la ternura-

deseándote siempre lo superior

del aquí y el ahora, querido.

 

Porque nada es como ayer

y porque hay una vida sin remitente

que bajo mi ombligo agoniza

y un ocaso de vela en mi mente

que aún me ilumina…

 

y porque el mañana -si llegamos-

es un vaporoso deseo con alas

-frágil bucle del llanto feliz-

mi alma, mi indómita alma,

en este tiempo de desapariciones,

de empañados espejos, de destierros,

precisa despellejarse

para decir que

¡aún cree en ti!

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P-Car



 

Paty Carvajal-Chile

Derechos Reservados

Propiedad Intelectual

Imagen: de Internet


Hola amigas y amigos: estoy descansando unos días por unas breves vacaciones y me he propuesto evitar las pantallas. Por ello, con anticipación dejé ésta y otras poesías en modo de publicación programada para así no perder continuidad en mi blog ni el contacto con Uds. Los leeré a mi vuelta, desde ya, muchas gracias por sus visitas y comentarios.

Un abrazo muy grande.

Paty




lunes, febrero 06, 2023

Confesión

 

Entre nosotros nada fue raíz:

fuimos momentos, fuimos antojo,

fuimos espejismo, fuimos descenso.

Láminas, hilos, tramas, hollejos

que un viejo soplo se llevó.

 

Desde su tierno estreno,

todo fue un tosco adiós.

 

Nos conocimos ignorantes

de la existencia profunda.

Con los ojos bien abiertos

pero la mirada dormida.

Erramos en el proceder,

sin astucia, sin fiereza.

 

Pero luego de todos estos años

decidí confesarme, confesarte:

 

No he visto ojos siquiera parecidos

ni he sentido un tacto como el tuyo.

No he escuchado una risa similar

ni silencios como los nuestros.

No he gemido, no he dormido

ni he temblado como contigo.

 

Desde entonces han llorado

infinitas lunas en mis noches

y han colisionado de frente

ángeles y luceros en el cielo.

 

Me gustaría contarte mis cosas, mil cosas,

me oigas a la vez de oírte, ambos calmados.

 

Volver a mirarnos con el nuevo iris  

que nos ha dado la luz del camino.

Juntos regresar al mismo mar

a contemplar el mismo ocaso

pero esta vez hasta el último oro.

Y luego otro, otro y otro.

 

Insistente he soñado  

con un distinto inicio.

Uno sano, desde y hacia

lo profundo del corazón.

Lo merecemos cariño.

-nos merecemos-

 

Nada maldito hicimos. Tan solo fuimos

adolescentes críos, altivos, impulsivos.

 

Ciertamente, a pesar del litigio,

no obstante ser jueces del otro

y del extenso reloj andado…

¡te extraño!

 

En el lento vaivén de amarnos

quisiera -solo si tú también-

comenzar a querernos de verdad

acariciándonos suavemente

las razones, la herida,

la decisión, el temor,

 el alma y la vida.

 

¿Quieres?... ¿Quieres amor?

 

Ay, no debí preguntar. Estoy débil y no sé si

mis latidos resistan un no por respuesta.

Igualmente, así muera, vale la pena.

Tú vales la pena, todas mis penas.

 

Sea sí o no, bésame por favor

para sujetarme de tus labios

y no caer en este instante.

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P-Car




Paty Carvajal-Chile

Derechos Reservados

Propiedad Intelectual

Imagen: de Internet


Hola amigas y amigos: estoy descansando unos días por unas breves vacaciones y me he propuesto evitar las pantallas. Por ello, con anticipación dejé ésta y otras poesías en modo de publicación programada para así no perder continuidad en mi blog ni el contacto con Uds. Los leeré a mi vuelta, desde ya, muchas gracias por sus visitas y comentarios.

Un abrazo muy grande.

Paty








viernes, febrero 03, 2023

Paciencia amor mío

 

Entre tu querer y el mío

hay exuberancia de objeciones.

Demasiadas leyendas, demasiados errores,

demasiados espectros, demasiados dolores.

 

Tantas, que nuestros corazones

ya no podrán latir juntos

en esta existencia.

 

No obstante, vida,

desde que nos vimos

desde que nos amamos

yo soy tu razón

y tú eres la mía.

 

Es lo inocente, es lo digno,

es lo eterno, es lo genuino.

Lo ilimitado, lo divino.

 

Esta verdad, íntima hasta el silencio,

es una exactitud con alas cristalinas

cruzando por lo celeste de los siglos.

 

Tan exacta como un nítido lucero

que nos ilumina y reconforta

-sin que lo mentalicemos-

y que jamás nos abandona

en la sombría carretera

del dolor y del miedo.

 

Aún nos quedan varias vidas.

En alguna, la última,

también habrá bruma y frío

pero todo lo malo, todo lo ingrato

lo hemos de disipar juntos.

Morirán bien muertas

las maniobras del olvido.

 

No es demasiado tiempo lo que queda

son nada más que millonadas

de millonarios instantes.

Paciencia… amor mío.

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P-Car

 



 Paty Carvajal-Chile

Derechos Reservados

Propiedad Intelectual

Imagen: Robert Dowling


miércoles, febrero 01, 2023

El fuego del agua

 

Después de desnudos florear el baile de la lluvia sobre los cristales; de idénticos y alternados, humedecer con besos cada sinuosidad de la geografía más exuberante o recóndita de nuestros cuerpos y de pellizcar con sacramentos las dulces uvas de la esencia... nos disponemos al ritual flemático del horizonte en la hora del ocaso y entonces somos dos soles conquistando el fuego del agua.

Consciente de nuestra propiedad corpórea e inmaterial, del fondo de la nada, emerge una melodía callada, mística, sublime... y al conquistar el este y el oeste con mis extremidades, entras, pausado, creyente y vigoroso y yo, balsámica, confiada y espiritual, te recibo, con un meneo tembloroso, que te prensa, te coquetea y te mima, honrando tu libertad salvaje, esa que, en mi altar de rosas y prosas, con mi arte, mi celo y mi adoración, cuido -sin apuro- que alucinando de gozo, explote y me inunde...

Y justo allí, en ese trance celestial, raudo sucede en mi mente, que aquello que viví antes de ti, lo pesado o cansado, lo triste o amargo, lo injusto decidido por otros ¡todo! lo admito grandioso y nada más agradezco al cerrar mis ojos porque sé que cada ramal de mi pasado me llevó a conocerte, a consentir el enroscamiento de tus brazos y a libar la plenitud de esa hora -precisa y preciosa- en que religiosos -y un poco locos- nos amamos.

Y me pregunto si puede haber algo más puro y bello que cuando tu miel me traspasas hasta quedar tú, vacío y tumbado, jadeando sobre mi embelesado corazón, que, en ese momento, late descontrolado de éxtasis y emoción, ambicionando -más carmesí y más poético que nunca antes- desmayarse sobre el algodón de tus pensamientos en blanco. La respuesta convive -y respira- subliminal en la pregunta.

En esos instantes infinitos, sustraídos -con merecimiento- de la eternidad, lavados de memoria y de futuro, podría -insistente- la anciana muerte, de mi alma tocar las campanas de su portal, y yo, fundida de ti y contigo, elevada de enamorada, jamás darme cuenta.

Pasan unos minutos y no puedo evitar sonreír a la vez de rezar que tu razón y tu fuente sean nada más que mías, hasta que ambos hechos granizo de estrellas y humo de palabras, dormitemos por siempre, sin un punto aparte previo ni tres puntos suspensivos, al final de nuestra historia, en la lápida tallada por las manos de Dios, sobre el lecho terroso, brotado de celulares florecillas silvestres, solo de nosotros dos.

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P-Car



 

Paty Carvajal-Chile

Derechos Reservados

Propiedad Intelectual

Imagen: de Internet

 


lunes, enero 30, 2023

Ese silencio

 

Amanecíamos piel con piel, adheridos

quietud única -corazón agradecido-

en que ninguno, nada pedíamos

porque hasta el acto de respirar

parecía que estaba demás.

 

Un silencio melodioso

envolvía el nuestro.

Silencio de brisa fresca,

de hojas almagres cayendo.

Silencio del sol que asomaba,

de tímidas corolas abriéndose.  

Silencio de novicias gaviotas

aventurándose a lo intrazable.

 

Una aurora, sin mover nuestros labios

unidos a más no poder los latidos

suplicamos eternidad al reloj.

 

Aquella ambición

-aquel pedido del alma-

bordó de oro nuestro anhelo.

Y el deseo, hilvanó un destino.

Fuimos dueños de aquella realidad

de tal conexión -amor vital-

intangible, inmortal.

 

Algo pasó, ajeno a toda comprensión

y tal promesa perturbó la marea.

Y la verdad fue solo espuma

que se engulló la arena.

 

De tanto en tanto, de ambos, evoco esa ansia

y no sé si el tiempo, todo o nada cambia

más, de los muchos silencios perfectos

que nos regala el infinito, ese tan único,

el de mis madrugadas contigo,

nunca más fue el mismo.

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P-Car

 



 Paty Carvajal-Chile

Derechos Reservados

Propiedad Intelectual

Imagen: de Internet


viernes, enero 27, 2023

Un centímetro de diámetro

 

Durante un período, tuve tantas dudas del significado más profundo de la existencia y del sentido de estar viva, que decidí ir hacia el mundo, conocer su inmensidad para así obtener una perspectiva más amplia. Supe de sus anchuras y profundidades, vi montañas y valles, descansé en ciudades enormes y también en poblados casi olvidados. Caminé bajo el sol, la lluvia y las estrellas. Tuve momentos de gran asombro y también sufrí algunas penurias. Un día, cansada, sin quejas... pero tampoco con las respuestas que esperaba descubrir, decidí volver. Había pasado largo tiempo y extrañaba mi hogar, mi almohada y a mi perrita Sara, a quien había dejado bien cuidada en una residencia veterinaria.

Ella me recibió rebalsada de felicidad, la abracé, su cuerpo entero temblaba de emoción, su colita parecía una manivela de feria y su único ojito brillaba como bengala en año nuevo. El otro lo había perdido de cachorrita por una severa infección, pero eso nunca mermó su alegría y personalidad. Sara, nada me reclamó, me recibió lo mismo que me hubiese visto el día anterior. Me conmovió su ternura, su vibración y su inmenso afecto incondicional. Entonces tuve una revelación, ocurrió en este instante que la sostuve en alto y la miré fijamente, mientras casi se chocaban nuestros palpitantes latidos. Y supe la respuesta que había buscado afanosa en tantas leguas a la redonda del planeta. En la mirada de Sara estaba, allí existía el paraje más espléndido y luminoso, y es que allí... confluía y estallaba el mayor tesoro de la vida y del alma.

Entendí que, para ella, yo soy su único mundo y su más divertida aventura, siempre, sin dudarlo ni un mísero instante. Sara -mascota, pequeña y tuerta- era lo más perfecto que yo había conocido y tenía, cual bendición de la vida. Nunca más dejé de sonreír animosa al despertar, más aun, si Sara me da un húmedo lamido de buenos días. Increíblemente, ella era la respuesta, estuvo y estaba tan cerca, pero entendí que debí perderme para después regresar y ser consciente de que el universo y una lección magistral de amor, caben en un diminuto precioso ojo, menor a un centímetro de diámetro.

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P-Car


 
Paty Carvajal-Chile

Derechos Reservados

Propiedad Intelectual

Imagen: de Internet


El nombre original de la cachorrita de la fotografía es Willow, una Dachshund miniatura que siempre parece estar guiñando un ojo. Con tan solo un año, es una especie de diva: la conocen como "Willow, la tuerta" y su página de Instagram cuenta con casi 18.000 seguidores. Vive con Mya, otra dachshunds menor que es su compañera entrañable en su casa de Worthing, West Sussex.

Su carita y actitud frente a la realidad y a los sucesos fortuitos, me conmovió y me inspiró a escribir esta historia. ¡Gracias Willow! Dedico este texto a ella y a todas las mascotas del mundo, que tanto nos enseñan, nos entregan y nos aman.  

https://www.youtube.com/watch?v=gbNq7L2maUA&t=2s

@willow_theminisausage


miércoles, enero 25, 2023

Convivir con el tiempo

 

El cansado tic tac del reloj  

y el latido de mi corazón...

poco a poco, me enseñaron

...a convivir con el tiempo.

 

Lento, cuando el ansia apura,

resuelto, si el escapar demora.

Blanco, si mi vena se desagua

poético, si el lenguaje la cura.

 

Con zancadillas...

el desafecto me enseño

a veloz, desnucar al tiempo.

Lúcida, aguda y...

de tan mala ¡atroz!

si un perverso querer

la perfidia, me fecunda.

 

Más, con escasas erratas,

el esplendor me develó

cómo, en el tiempo ser,

infinita y alada.

 

Posible e intensa ¡inmensa!

cuando, adonis mi alma

y azulosa mi pluma,

por unos iris genuinos

¡son prendadas!

 

Más... me abruma la ley

de que, a cada quien,

malo, bueno, o regular

de un momento a otro

el tiempo, se le acaba.

 

Sin agua, sin sed,

 sin un querer...

sin un tal vez.

 

Eso...

por más vueltas que le dé

¡nunca lo he de aprender!

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P-Car



 

Paty Carvajal-Chile

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Propiedad Intelectual

Imagen: de Internet