A ratos, que denomino oscuros,
añoro, de tus besos el conjuro
como quien apetece beber vino
sin medida ni control alguno.
Y marearme hasta ver una luz
y padecer el deleitoso desmayo
tan contrario a la formalidad.
Otras veces, triste, correcta,
me asalta la interrogante
si aquello u lo otro
es más genuino y real:
¿Si la estupidez de la lucidez
o el delirio de la embriaguez?
.
.
.
P-Car
Paty Carvajal-Chile
N°1634 – 01.02.2024
Derechos
Reservados
Propiedad
Intelectual
Protección: Safe
Creative
📷 de Internet
(ante cualquier advertencia
será retirada de inmediato)










