domingo, octubre 23, 2016

Desde el alma

Después de dar un paso
el siguiente lo reprimo:
pulcra, limpio mi huella.

Mi sombra sumisa
toda vez se asombra.
Tan paciente como ella,
toda vez, lento le recito:

Evito ofender los luceros
evitando estelas extintas.

Evito noches sin prosas
oráculo de albas plomizos.

Evito, sin convenios,
lo que no me haga llorar,
pura y solamente,
de placer y emoción.

Evito lo que no me engrandece
al intentar encintarme con nada.

Nunca más he de explayar mi cuerpo y corazón
a quien no, con todo su cuerpo y corazón,
desde el alma, beba y embeba mi alma.

De lo sagrado, impido el ultraje:
Prohíbo hieran mi sentimiento.
Protejo, mi poesía sangre.


P-Car

4 comentarios:

  1. Hay que evitar el daño al corazón y el alma y a la vez buscar la poesía de la vida.
    Un abrazo.

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  2. Sólo lo que nace del alma es auténtico y auténticamente nuestro... por eso es lícito y necesario protegerlo...

    Abrazo

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  3. Hermosa poesía escrita desde el alma, pero hay algo que me preocupa, con tanta protección ¿no estará evitando una parte que le toca vivir para engrandecerse? No se... Se me ocurrió sobre la marcha, igual hace bien al protegerse... Uhm no me hagas mucho caso porque creo que pensaba con los dedos puestos sobre el teclado.

    Preciosas letras Paty. Saludos.

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  4. "Nunca más he de explayar mi cuerpo y corazón
    a quien no, con todo su cuerpo y corazón,
    desde el alma, beba y embeba mi alma"
    Estos versos son una firma del amor y me parecen de una construcción miy bella.

    Un placer leerte, saludos.

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