He caminado
por caminos equívocos y
me he
hospedado en bosques sombríos.
He visto
amaneceres mortecinos
y atardeceres,
que fenecen,
por iracundos
diluvios.
He sentido el
esplendor del amor
y he debido paladear
la aversión,
poco a poco,
hasta envenenarlo.
He abrazado
la ilusión,
la pasión, la
desunión,
la decepción
y el olvido.
Nunca en esta
vida
una casta
sonrisa mía
no fue
desfigurada
por una infame
tristeza.
He hablado a
solas con la luna
y siempre me
ha enseñado algo.
Alba y pura,
ha penetrado mi iris,
solemne,
fraterna y callada ¡astuta!
Si hasta he
dormido con la muerte
y, sin
embargo, en este sinsentido,
no obstante,
el todo y lo demasiado,
por mucho que
la sabiduría
y el arrojo
me subrayaron
hoy, sin fondo,
se me cae
¡la
existencia a pedazos!
No lloro, no dialogo,
no distingo, no aprendo.
No reviento, no
pido, no concluyo, no espero.
Hasta aquí
llego, porque mis versos
a pesar que ellos
me entienden
no merecen ni
soportarían
-a mi lado y
en mí-
ir más lejos.
.
.
.
P-Car
N°1390 -
03.09.2022
Derechos
Reservados
Propiedad
Intelectual
Protección: Safe
Creative
📷 de Internet
(ante cualquier advertencia
será retirada de inmediato)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Mi cofre de tesoros!