domingo, noviembre 23, 2014

Escapada

Vete ya…
abandona mis deseos
que si no das ahora la vuelta
no dejaré me dejes en esta magna soledad.

Debes seguir tu designio divino
conocer la magnificencia del cielo.

Ahora mismo, en este segundo de tregua,
levanta tus alas y huye de mis pensamientos.

Escapa de este mundo de depredadores…
No sin antes, de mí, extraer nuestros sueños
para, en tu ausencia, no deshacerme de pena.

Pero en mi alma… ay… en ella:
estará anidado el tesoro
estará guardado el amor más entero
estará tatuado absolutamente todo.

Y al llegar la hora de mi propia escapada
mi esencia, llena de ti, buscará ser feliz.

Mi infinito buscará tu infinito.
Mi alma se asentará en tu alma.
El hogar anhelado por ambos
será la eterna eternidad.

Allí, nada ni nadie de esta tierra
nos podrá separar.

Nuestros tesoros serán
un llano de semillas rojas y
¡un bosque tupido de milagros!

Y en nuestro gozo espiritual
nunca dejará de acompañarnos
el sonido de nuestra copiosa cascada.

Vete ¡vete ya!
Amor mío…
descansa en paz.


Paty

P-Car
  
 

sábado, noviembre 22, 2014

Llegaste

Intento vivir entera
el primer ocaso huérfano
de este nueva eternidad poética.

El cielo se ha puesto carmín intenso.

¿Será que mi alma quiso detenerte
rasguñando el aire que te llevaba?

¿Será que esta muerte
vació por mis lágrimas
la última pasión de mis venas?

¿O será que este duelo, además de ti,
también me está robando la rosa
que tanto tiempo guardé intacta?

No lo sé…

Solo sé que duele demasiado
la obligación de perder la esperanza
de contemplar otra vez
la luna llena en tus brazos.

Te espere tanto, tanto, tanto...

Al final llegaste, sí… llegaste
pero nunca jamás imaginé
que sería como un ángel…

sin la ilusión de tu palabra
sin la magia de un beso
sin el sueño de tu cuerpo
sin nuestra flor en tu pecho
sin el infinito de obsequio.

No te aflijas, ni por mí, ni por nada
que yo antes de todas las soledades
perdoné tus ausencias y tus faltas.

En el último instante del preludio de esta noche
el cielo dejó el rojo y se tiñó del color azul mar.
Deben ser tus ojos
que desde ahora y por siempre me cuidarán.

Ahora entiendo que era cierto:
¡cumpliste tu promesa y llegaste!
Con la fuerza que pudiste,
como te permitió la vida.

Pero llegaste…
llegaste a mí.

La plenitud de tu luz está conmigo…
descansa… descansa Amor mío.


Paty


P-Car

viernes, noviembre 21, 2014

Vuela alto

Porque el olvido no fue parte de nuestra historia
…lo mejor de mí para lo mejor de ti.


Vuela alto querido abejito
llega a la ansiada eternidad
en donde millares de estrellas
bajo una infinita cascada de luz
bañarán de paz tu alma.



Paty

sábado, noviembre 08, 2014

Magia

Mis labios son la vera
que te llevarán a mi piel.

Mi cuerpo es la playa
que ha de recibir tus mareas.

Tus olas jalarán el cielo
que nos cubrirá de estrellas.

Dos de ellas
nuestras almas guiarán.

Ven, acércate
nada más... bésame
que el primer beso es magia.


P-Car

viernes, octubre 31, 2014

Dos gotas de mi alma

Regresaron los ocasos grises
seguidos de noches despiertas

Y es que…
mi frío necesita de tus brazos
mi fragilidad, de tu sensibilidad
mis versos, de tus cabales palabras
y esta angustia de tu primera mirada

Dos gotas de mi alma
caen por mis ojos sin brillo

ellas fallecerán procurando
el apogeo de un mar ya vacío

mientras mi quebranto
preguntará por siempre al cielo infinito
¿y dónde quedó el amor?


P-Car

jueves, octubre 23, 2014

Paula

Paula
P orque hoy eres el ángel de mis más bellos silencios
 A mada y noble Paula, que vistes infinitas alas blancas
  U nidas de almas estaremos, hasta el confín de lo eterno
   L ucero de mi vida, que subiste a aumentar la belleza del cielo
    A gradecida absoluta soy y seré de tu existencia
                         
                          …mi adorada hija, dulce, bella
                              …mi luz, mi perpetua compañera

P-Car

Acróstico de Paula, un regalo espontáneo para su mamá Isabel Allende, a quien admiro muchísimo por su esencia, temple y obra. Y para todas las madres del mundo que han vivido el dolor de la partida de un hijo. En forma especial, para mi adorada mamá, por la partida de mi recordada y amada hermana Paulina y a mi querida amiga Iris, por la partida de su queridísimo hijo Max. También para ellos, nuestros ángeles y eternos compañeros, que nos cuidan e iluminan desde el cielo. Paty Carvajal

lunes, octubre 20, 2014

Alondra blanca

Sucederá muchas veces, que llegará a tu ventana una alondra blanca. Ella, te contemplará sin canto. En realidad, ella no será el ave que aparenta. Será… mi alma, que deprimida, te buscará, porque en demasía te extrañará hasta el final de los siglos.

Su amorosa mirada sensibilizará la cumbre de tus poros y humedecerá como nunca antes, tus ojos. Entenderás que soy yo, y te debilitarás, pero debes comprender que ella siempre volará justo antes de que acaricies su plumaje albo.

Sí… ángel mío, que llegaste a mí en el vuelo más puro y transparente de la esperanza, de tenerlo todo, ya no nos queda nada, más que este denso silencio que nos distancia y separa. Silencio infectado de antiguos silencios; mutis que no espera un segundo de tregua, para amargar el borde de los labios. Labios tan llanos de tu boca y de tus versos, que celosos atesoraban el sabor de tus caprichosos besos.

Quisiera alzar mi voz, para desintegrar este silencio en insignificantes esporas, gritándole ¡silencio ignorante! ¡silencio engreído, que nada bueno traes ni dejas!  ¡Vete… y deja que fluya lo bueno! ¡Silencio… que nunca conocerás el mágico silencio del cielo!

Pero la mudez de mi tristeza roba mis fuerzas y aquí me quedo solitaria, sintiendo que la impotencia hace trizas mi pecho, mientras el otro silencio, se mofa a mis espaldas.

Petrificada de dolor, entiendo entre lágrimas, que la felicidad reservada para nuestras vidas, ahora será del olvido, el que ansioso, ya abre su magna boca para devorar este amor y todos los recuerdos que lo escoltan a su último ocaso.

Me desconozco, sí me desconozco… y es que la realidad es demasiado irónica. Si soy la misma que hace un suspiro de tiempo, le sonreía al alba, porque cada noche soñaba que el resto de los amaneceres de mi existencia, despertaría en el más perfecto silencio de tus brazos.

Mi consuelo, es que esto no será más fuerte, que el silencio poderoso de la muerte, aquel mutis solemne, que juntará cada otoño, el polvo gris de nuestras tumbas lejanas.

Lo único imperecedero será que te amo y la alondra blanca de tu ventana, que sobrevolará el arcoíris del infinito de principio a fin, buscando sin paz, el mismo azul que enamoró su corazón, la primera vez que tus ojos, llenos de su esencia…  brillaron de amor.


P-Car

sábado, octubre 11, 2014

Morir


Suceden días grises
y noches de soles dorados.

Existen verdades descaradas
y mentiras extremadamente honestas.

Es curioso, pero germinó el desierto
por sobrevivir un oasis azul
bajo sus arenas blancas.

Ya los sentidos no tienen sentido
si una locura apabullante
es la única respuesta.

Y tú, ahí,
 devorador de inocentes madrugadas,
con tus manos, llenas de estrellas
de vertientes, tus entrañas
y de dulces nostalgias, tus labios.

Deja de contemplarme así,
con esos rayos luminosos y tibios
llenos de éxtasis.

Has de saber…
que tu mirada es mi muerte
y en este instante…
comienzo a morir en tus brazos.



P-Car

jueves, octubre 02, 2014

Luna inmensa

Mientras el tiempo sucede, aquí estoy, bajo una luna que se adueñó de un cuarto de cielo. Quisiera ser ángel para bajarla, hacerla mi pampa y mi manta. Ella es tan blanca y lúcida, tan pura e inmortal. La emoción que me brinda es inconmensurable.
Mirándola, en mi cuerpo mojado por el erotismo de las olas, se desmanda el recuerdo de unas manos húmedas de deseos.
Sí, esta noche, a él…, lo llevo antes que mis pensamientos, pero de una manera diferente.
Esta noche lo extraño, pero no sufro su lejanía. Esta noche lo deseo, pero no estaría en sus brazos. Esta noche lo amo, pero solo cuando lo recuerdo.
Ay, y es que con mi mirada embargada por el infinito, me he permitido acariciar el sueño. Aquel idilio único y perfecto, que estremeció todo mi ser la vez primera que se comunicaron nuestras miradas.
Entre nosotros ya no existe nada, porque nuestros momentos el mismo los robó, así como esta noche me querrá ser robada por el tiempo, junto la locura de volver a soñar con su amor.
Lo nuestro murió, no obstante, en estas horas sin par, pareciera que todo lograría repetirse; las mismas estrellas, las mismas manos unidas, las mismas sonrisas, la luna milagrosa, un ímpetu inusual y el mismo amor por amar.
Amanece. Comenzará un día que no se parecerá a otros. Será el día siguiente a la noche de la luna inmensa, de revivir su cuerpo en mi piel, del más placentero desvelo, de divagar entre las estrellas, de amainar mis pensamientos como lluvia sobre el océano y de todo aquello que una vez me fue regalado. Como su vehemencia, como sus ojos, como su boca, como aquellos relámpagos de amor provenientes de su pecho… y como toda aquella breve eternidad, en que, por saborear un dulce sueño, simplemente nos dejamos llevar y que, en esta noche… y todas las noches de lunas inmensas que no reconocen el olvido, yo… yo lograré quedármela en el alma y doblegar al tiempo.


P-Car

sábado, septiembre 06, 2014

Siempre

Dime
Tú dime, solo tú
por qué frente a mis ojos
el océano se hundió…  

a cual universo se fugó la luz
hacia qué cielo emigró lo azul

Dime…
en qué segundo en mi reloj
el tiempo se detuvo y falleció

Ya no recuerdo
por más que intento
en que instante todo lo perdí…

lo único que amaba
lo que me hacía sonreír
lo que daba sentido a vivir

Tú, que todo mío eras, dime…
si con quien hoy tus noches son…
vuelas entre estrellas
flotas entre sueños
amas entre versos
como conmigo, mi sol

Dame un poco de tiempo
un trozo de cielo
una copa de mar
un rayo de luz…

y dime, solo tú
lo que necesito saber

Amor mío de mi alma
que siempre lo serás


P-Car

domingo, agosto 17, 2014

Eternamente

Porque sentir es del alma
y el alma rebasa la vida
mi amor no dejará de existir.

E iré al gran universo
sin más recuerdo que tus ojos,
tu sueño, tu voz y tu sed.

Y llevaré en mí
cien de tus besos
quinientas caricias
un millar de miradas
y absolutamente todas las veces
que has dicho que me amas.

Porque en toda dimensión
- la más distante del más allá -
con tu impronta enraizada a mi esencia
eternamente te encontraré… y tú
- ser contemplativo de mi plenitud -
eternamente…
me hallarás.


P-Car