viernes, agosto 06, 2021

Extraños presentes

 

Hay momentos en que me siento tan abstraída

y mi único reflejo, es mirar por la ventana.

A veces hay gente en mi entorno

pero yo no logro, oír sus palabras.

 

Y es que hay ocasiones en que el recuerdo

me llega de pronto, crudo y feroz

y de una manera inhumana

sin aviso, sin fundamento,

me muerde el alma.

 

En ratos -siempre símiles a este-

que no sé si un hilo invisible

o un porqué común los une,

yo no logro estar aquí,

ni en el presente mío

¡ni en el de nadie!

 

Es como hacer un veloz viaje al pasado

y aterrizo de golpe, en ese tiempo que nos amamos.

Si, amor, ese tiempo que después de veinte años

sigue resonando, con la misma vibración

como si hubiese ocurrido ayer.

 

Y es allí que lo reinante se me hace tan extraño

porque evoco el futuro que imaginábamos

para disfrutarlo juntos, en veinte años.

 

Especulábamos una realidad tan bonita

haciendo acaso, las mismas cosas,

riendo de redundantes tonteras,

acudiendo a parecidos lugares.

Oliendo… las mismas rosas.

 

Yendo cada viernes al mismo restaurante,

reuniéndonos con los amigos los sábados,

y de tanto en tanto,

agarrar nuestro imperfecto auto

para arrancarnos el domingo a la playa.

 

La misma playa, los mismos atardeceres,

las mismas olas, la misma arena,

pero que para nosotros,

si estábamos tomados de la mano,

eran distintos,

siempre nuevos y lindos.

 

¿Qué fue lo que nos separó, amor?

A veces quisiera culpar una sola causa,

un motivo gigante, garrafal, dominante,

y así tenerlo nítido, focalizarlo sin titubear

como quien ve a un monstruo…

¡odiarlo con potencia!

u odiarte, si fuese el caso…

pero no, ni lo uno

ni lo otro.

 

Creo que burda y gravemente, más nada,

fuimos excesivamente descuidados.

Los motivos fueron como hojas del otoño

esas que la gente camina esquivándolas

que nadie limpia,

que se amontonan,

¡que se pudren!

y de repente al desaparecer

apenas alguien lo nota.

Nosotros lo supimos cuando ya no quedaba nada

bajo ese árbol seco, que tenía tallado un corazón,

una flecha, una fecha y nuestras iniciales.

 

Fuimos insulsos, altivos y no sé tú,

pero yo creí que al cabo de un par de meses,

te olvidaría radicalmente y

¡ni decir pasado veinte años!

 

Oh, veinte años, amor

es increíble cómo avanzó el reloj…

Tiempo en que intenté recobrar el sueño,

claro, con otros rostros, otros ojos,

otras manos, otros cuerpos,

otros techos, otros proyectos.

 

Y no es que me haya ido tan mal

¿pero sabes?

ninguno tenía tu voz ni tu risa.

Ninguno era desordenado, un poco impulsivo,

un poco irresponsable, un poco absurdo,

un poco loco. Y extremadamente dulce

como eras tú.

Pero por sobre todo (por sobre todo)

ninguno me quiso como tú me quisiste

y a ninguno quise como a ti, te quise yo.

 

¿Ves? El repaso me moja y me anega

la reflexión, la conmoción, las venas

y como si hubiese sucedido esta mañana

recuerdo lo que era amanecer en tus brazos.

Ay, se me eriza la piel,

me tiemblan mis caderas.

En un micro segundo cósmico,

siento en mí, tus labios.

 

Cómo olvidar…

la forma que nos mirábamos y que sonreíamos

apurados a veces, ¡pero sonreíamos! y cómo…

en ratos similares a este, antes de dormir,

mirando por nuestra pequeña ventana

nos daba trabajo entender

qué de bueno habíamos hecho

para habernos encontrado.

 

¿Dónde estarás?

De pronto me asalta la duda

y quisiera saberlo,

pero al instante siguiente pienso:

¡Han pasado veinte años!

 

Ni yo soy exacta como en aquel entonces

ni tú debes ser el mismo, seguro que no.

Los años hacen su trabajo

en el cuerpo, en los miedos,

en los sueños, en la confianza.

Si me vieras, más emocional que antes.

Fíjate…

me han caído unas lágrimas

justo, en este instante…

 

Tal vez, es que,

quien lo hubiese sospechado si quiera,

¡estoy sola!

y la enorme soledad se me hace más enorme

en estos ratos insólitos en que el ayer

me llega así y me mordisquea torpe.

 

Y porque, así duela imaginarlo,

seguramente estás acompañado

y sonríes porque tienes un bello presente

y lejos de mí, sin mí, eres feliz.

 

Mientras pienso en ti, en todo esto,

una especie de témpano afilado

baja lento por mi garganta.

La fiera, sola se doma

 se detiene en mi pecho

y mansa, se enrosca.

 

Mi corazón tiembla,

por ti, por nosotros,

por todo lo que si fue

y por todo, ¡todo aquello!,

que no conseguimos retener.

Todo lo que murió

antes de nacer.

 

Salvo esta, la etérea presencia de nuestra quimera

que a ratos, con estas notas, con esta lluvia

con esta ira y pena que de tanto en tanto me habitan

me llega así, como una luz huérfana del pasado

o como si del cielo, me partiera es dos, un rayo.

 

Debe ser que miro a mis amigos

que son los nuestros de entonces,

unidos, sonriendo, abrazándose,

haciendo planes para el fin de semana,

para sus siguientes vacaciones,

para viajar a lugares exóticos,

 para decorar una nueva casa.

O hablando del delicioso vino que tomamos

y de la preciosa canción que escuchamos,

la de siempre,

la misma que nosotros adorábamos.

 

Eso debe ser… ¡eso es!, la música.

Es esta melodía la que me lleva a ti, así,

tan de repente, tan violentamente

y me transporta en un suspiro,

-nada más que un suspiro-

a ese otro presente.

 

A veces me abruma la desesperación

de buscarte, llamarte, de quedar para un café,

conversar, y quizás, entender un poco mejor

tan solo un poco más, las razones.

Preguntarte, sí, preguntarte…

o tal vez solo conversar

de mil cosas triviales

pero mirándonos.

 

Más, han pasado veinte años, amor,

y verte de nuevo, llena de esta ansiedad

con mil mariposas abordando mis órganos

sería como lanzarme a un abismo

con los brazos atados

y los ojos vendados.

No hay nada que me salvaría

de morir -de amor-

salvo tú.

 

Por llegar a este punto

debo confesar que pocas veces,

en lapsus distintos, no penosos

sonrío al vacío, con una sonrisa tímida,

pícara y bondadosa al unísono.

 

Y es que imagino que tú puedes estar,

en estos ¡nuestros paralelos extraños presentes!

a esta misma hora e igual música,

mirando por una ventana,

además de parecida, cercana,

conteniendo idénticas memorias

las mismas preguntas,

las mismas culpas,

la misma pesadumbre,

la misma melancolía y

¡la misma añoranza!

 

y que sientas, a la par de mí…

con toda ¡toda tu alma!…

¡sin importar que hayan pasado veinte años!

el mismo impulso, intriga y ganas

que yo siento de ti.

.

.

.

P-Car

 


 

Paty Carvajal-Chile

Derechos Reservados

Propiedad Intelectual

Imagen: de Internet


16 comentarios:

  1. Hay momentos como los que plasmas en tus letras y recuerda tu protagonista. Momentos y recuerdos inolvidables y cargados de nostalgia en esa búsqueda constante del amor en la persona amada.
    Un abrazo y felicidades por tan excelente trabajo.

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    1. Hola amigo querido: así es, somos caminantes mirando hacia adelante pero con lo mejor del pasado vibrando en nuestras almas.

      A veces quisiéramos poner un espejo en el ayer para que el futuro se refleje en el. Repetir lo mejor de nuestra experiencia y mejorarlo con la madurez actual.

      Gracias por tu compañía, siempre agradable y enriquecedora.

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  2. Paty, estoy profundísimamente emocionado, has escrito un poema que toca todas las fibras sensibles. Está tan lleno de amor que seguro que a él le ha llegado. Es muy triste lo que os pasó pero muy lindo el sentimiento que guardas dentro. Eres una mujer muy especial y una poeta excelente. Me gustaría poder mirar la vida con tus ojos, pero me he llevado demasiados palos. Enhorabuena por el poema. Besos.

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    1. Hola Republicano, gracias por venir y dejarme tu impresión.

      Me voy a creer eso de que soy una poeta excelente ya que has creído que es tal cual mi historia. No es tan cual, pero mucha u muchos tenemos historias con características similares que quedaron atrás, como estatuas sonrientes y que de vez en cuando se ablandan para abrazarnos el alma. Yo también las he tenido y recurriendo a esas sensaciones, es que he escrito esta poesía, pero en todas mis creaciones intento ser una voz universal y no voz individual.

      Todos tenemos palos, y todos creemos que son demasiados, pero ni tan palos ni tan excesivos. Somos fuertes como ese palo que visualizas y tenemos excesivos instantes para vivir la vida agradecidos de lo aprendido y valorando tener un presente para experimentar felicidad se ser y estar, así no todos los momentos sean alegres porque la vida es una sorpresa cada día, a veces agradable y a veces no, eso hay que asumirlo con humildad y sabiduría, ese saber que tú y yo, a estas alturas de la existencia terrenal, ya acumulamos a nuestro favor.

      Hay personas que pasan por nuestro tiempo, tan solo para ser maestros, nos muestran algo que nosotros no queríamos ver ni menos entender, así como nosotros también somos maestros para otros. No es fácil la decepción, pero hay que buscar dentro de uno, qué realmente duele, y preguntar a nuestro niño interno, cuál es la herida que sangra. Vivo eso y sé que no es fácil pero lo enfrento de la mejor forma que puedo cuidándome para no rendirme.

      Somos poetas, buenos o no tanto, aprendices en un mundo externo e interno, en constante movimiento, y eso lo agradezco infinitamente, es mi luz, mi compañía, mi anclaje.

      Escribir es un arte que intento cultivar y mejorar cada día. Te agradezco tu generosa opinión y compañía en este proceso.

      Un abrazo.

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  3. Más que un poema, Paty, declamaste una oda o un himno con el que logras adentrarte en la memoria que sigue más viva que nunca antes en vos, memoria que consigues desolvidar para extraer de ella tal vez la conclusión de que debieras-debieran darte-darse una nueva oportunidad...

    Abrazo hasta allá.

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    1. Hola Carlos, gracias amigo por leer mi poesía, es extensa y no siempre existe el ánimo, el tiempo y la paciencia para empaparse en las emociones ajenas.

      Como le dije a Republicano, no la escribí pensando en una historia mía, aunque podría buscar semejanzas, en realidad, en general escribo con la amplitud comprensiva de saber que muchas personas han vivido una historia así y que después de mucho tiempo aún les afecta, especialmente cuando están solos, conectados con su honda verdad, sin revestimientos, sin protecciones.

      Mientras estemos vivos tenemos oportunidades, gracias por mencionarlo, solo debemos amigarnos con el miedo y tomar acción, decidirnos, concretar.

      Un abrazo enorme. Gracias nuevamente.

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  4. Oh! Que belo Poema Paty!
    Um poema onde as palavras se estilhaçam de amor e saudade!
    Quando a cinza nos invade o olhar e os lábios não têm onde pousar a sede de um beijo, penetramos na mais densa escuridão. Eternizamos o sono e a saudade é onde sacralizamos o amor!
    Vinte anos! Ah! Como o tempo passa! E como ainda dói dentro do peito!

    Te deixo um forte e cariñoso abraço, Paty!

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    1. Hola Albino, gracias amigo, es una sensación muy bonita la que regalas con tu sensibilidad y dulzura.

      La vida nos regala experiencias preciosas y cuando las recordamos volvemos a vibrar, a añorar, a soñar. Lo bello es saber que ese universo está ahí, dentro de nosotros, y que a quien se lo entreguemos nuevamente puede ser otra persona, pero que nosotros tenemos ese potencial, el que que no es oscuridad, es solo luz, y nos hará brillar... al menos la mirada, con certeza.

      Gracias por tu empatía y solidaridad, las valoro mucho. Un abrazo, Paty

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  5. Paty, solo puedo decirte que me llega al alma tu poema y precisamente por esos 20 años cumplidos el mes pasado. :=( Saludos.

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    1. Hola Sandra, gracias amiga por venir.

      Al escribir uno nunca sabe qué fibras está tocando, solo sé que las sensibilidades son similares, me refiero al ser humano en su generalidad, lo único que nos diferencia son las habilidades aprendidas para disimular, aparentar y callar. En nuestro mundo interno llevamos tanto!

      Gracias por tu sinceridad. Un abrazo.

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  6. Creo que es mejor no comentar el poema.
    Es muy íntimo.
    Te derramas en cada verso y eso merece mi profundo respeto.

    Besos.

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    1. Hola Toro, gracias por tu detenida lectura, siempre es motivo de celebración para un poeta que sus creaciones sean leídas y comentadas. Quiero entender que tu respeto es, en alguna medida, admiración. Si es así, gracias de corazón. Si no, igualmente gracias... ya que tu lectura y respeto siempre son bienvenidos.

      Un bello abrazo para un bello día.

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  7. Un diálogo muy sentido con tu interior, con lo mas profundo, un poema cargado de emotividad y nostalgia, de preguntas ..muchas sin respuestas..
    no siempre tenemos las certezas de estas separaciones, pareciera ser que hay mucho que ver en las etapas de vida que ocurren, tal vez, si la situacion fuese identica en este hoy, y con la experiencia vivida, el desencadenante sería diferente...
    Aqui adhiero a un comentario que ha dejado Toro...cuando leemos algo tan intimo no se puede agregar mucho mas.Un beso Paty .

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    1. Hola Eli, gracias amiga por venir, es siempre un diálogo agradable.

      Yo creo que casi todas las poesías son muy íntimas, porque la mayoría de ellas hablan aquello que guardamos. Tal vez lo que tiene esta, es que contiene bastante detalle y explicado con mucha calma. Eso quizás hace sentirla más profunda.

      Creo como tú, que si a esta edad nos pasaran las mismas cosas de atrás, las abordaríamos con otra disposición, con otra velocidad, con otra profundidad y probablemente con otro resultado.

      Un abrazo para ti, ten un bello día. Paty

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  8. Por mucho que queramos alejarnos el amor cuando lo hubo nos impregnó con las mejores galas del sentir, es una siembra que siempre permanecerá en nosotros, si el sentimiento fue verdadero, por eso y aun cuando el tiempo o las personas pretendan distanciarlo, nunca se llevarán lo que sello el corazón y tan solo una brizna de recuerdo nos pondrá el brillo de nuevo en los ojos.

    Un abrazo.

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    1. Hola amigo, es cierto, las personas a veces terminan sus relaciones motivados por una competitividad egocéntrica, por falta de paciencia, de tolerancia, de entender que todos en esta vida estamos en un camino de aprendizaje. Y se distancian... y con el tiempo viene la melancolía, pero muchas veces ya es tarde para rehacer el vínculo, y eso es muy triste.

      Gracias por tus pensamientos, besos para ti.

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