martes, septiembre 06, 2022

Almas buenas

 

Si una mujer buena

y un hombre bueno

se quieren

nada mordaz de este mundo

los detiene.

 

Esos tersos corazones…

no tienen clemencia

con lo que sienten.

 

Unen sus manos…

como si la gravedad del planeta

pendiese de aquello…

y se donan la dermis

como osados peces salvajes

revelando océanos.

 

Al despertar, nada más

se miran y sonríen.

Si pareciese que los inviernos

nunca les hubiesen herido

sus tropicales pieles.

 

Por arte de magia, el camino a sus espaldas

se convierte en una fila de nubes

disipándose en cascada…

resueltas a ser quimeras.

 

El suelo bajo sus pies

de pronto se hace tierra fértil

de creación, y placer…

 

y en las sendas del mañana

visualizan amplitudes celestes

donde el tiempo los entera

-y solo ellos saben-

que unidos y en paz

han de elevarse.

 

Si a una mujer buena

y a un hombre bueno

el universo los reúne

y ellos se unen, del alma…

el corolario no puede ser sino

un esplendente amor íntegro…

 

que entre silencios con contenido

dulces fricciones y suspiros

danzas, baladas y líricas

forman un imperio

¡indestructible!

.

.

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P-Car



Paty Carvajal-Chile

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Propiedad Intelectual

Imagen: de Internet



De mi reciente -y muy sensible- antología de poemas:

“El poder de escuchar nuestro corazón”