Busco esos
instantes de inconciencia
en que las
horas se sentían perfectas.
Tan
perfectas, que no me hacían pensar
en si ese
todo venía del cielo
o de la
malignidad.
Sin que sea
evidente, hurgo,
en las
parálisis del tiempo,
en los
recovecos del camino,
en la mudez
del silencio.
Inagotable indago,
en mis sueños
lúcidos,
en mis sueños
somníferos,
en mis sueños
exhibidos.
Lo sé, me
place buscarte
y te place
ser buscado
a la vez de
ambos, ser...
quienes nunca
encuentran
y jamás son
encontrados.
Solo, entre palabras,
líneas y versos
-de luz y de
sombras creados-
ambos cazamos
y somos cazados.
Aquí, nos
seduce el paraíso y el nicho.
Aquí, somos
poderío y fragilidad.
Aquí, somos
nosotros, sin más.
Amor, no hay
escapatoria:
Éste… es
nuestro lugar.
.
.
.
P-Car
N°1311 - 10.11.2021
Derechos Reservados
Propiedad Intelectual
Protección: Safe Creative
📷 Adam Martinakis
(ante
cualquier advertencia
será
retirada de inmediato)

Poesía que invita a ser releída, paladeada, evocada... que resuena en la memoria por lo sincera, tan personal y depurada...
ResponderBorrarAbrazo admirado hasta allá!!
Hola amigo, gracias por tus palabras, siempre cálidas. La poesía es un espacio sin tiempo, sin barreras, en donde la libertad acostumbra sacar a bailar al amor y ambos danzan un vals al compás de los latidos del corazón. Escribiéndote mi respuesta, nació esta frase, la haré afiche, me gustó mucho. Un gran abrazo para ti amigo. Gracias por brindarme tu compañía.
BorrarOesia que busca en ella misma su razón de ser.
ResponderBorrarUn abrazo.
Hola Alfred, gracias por venir amigo, la poesía siempre hace lo mismo, se busca y se encuentra entre sus versos. Es una búsqueda sin fin... Un abrazo amigo.
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