Esta noche no quiero versar.
Tengo tan cansada el alma
que…
ni los suspiros me alcanzan.
Mi mirada inexpresiva…
se ha quedado clavada en la luna
como si desde ella
el infinito… me viera.
Y tú… absuelto
en la eternidad de la distancia
ignorando esta depredadora soledad
que me consume por dentro
a silencios despavoridos.
Sí, me embarga la nueva tristeza
de que todo te has llevado
porque en esta frígida noche
lavada de deseos y estrellas…
ya ni siquiera tu ausencia…
…está conmigo.
P-Car

