Te he contemplado irte lento
sin hacer nada al respecto.
No lo disfruto pero
tampoco te detengo.
En algunos de mis sueños
he querido unir nuestros labios
para, en un histórico beso,
infinita, irme contigo.
Pero mi quimera es más diestra que yo
y ha instaurado una vistosa luz roja
que me alerta del peligro de cruzar
del jardín del alma, la línea sacra
cediéndote mis sueños
y mi existencia toda.
.
.
.
P-Car
N°1336 -
20.02.2022
Derechos
Reservados
Propiedad
Intelectual
Protección: Safe
Creative
📷 Adam Martinakis
(ante cualquier advertencia
será retirada de inmediato)

Un poema sensible, en donde la tristeza de la despedida queda patente.
ResponderBorrarUn abrazo.
Hola Alfred, así es, despedirse de alguien que amas, es complejo, es triste, es devastador la verdad. Pero hay despedidas necesarias al mismo tiempo de aumentar nuestro amor propio, porque lo que a la larga no es bueno para nuestro crecimiento y felicidad, hay que dejarlo atrás. Gracias por venir y comentar amigo, te mando un fuerte abrazo.
BorrarAhhh!... Cómo te entiendo, Paty!...
ResponderBorrarCuando el amor se aleja, siempre deja una huella imborrable en nosotros. Pero seguimos viviendo ese amor en la fantasía que alimenta nuestros sueños. Y cuando nos encontramos dentro del sueño, todo nos parece real, todo nos envuelve en una nube de placer que nos consuela y nos nutre...
También se puede amar dentro de un sueño!...
Te deseo una semana muy feliz.
Te mando un fuerte abrazo y todo mi cariño.
Hola Albino, gracias por acompañarme en mis despliegues poéticos. Creo que amamos a distintos tipos de personas, pero hay algunas que sabemos no son lo mejor para nuestro futuro por más pasión que exista. En ello se inspiró mi poesía, además de haber sido una experiencia vivida. La existencia de la luz roja ayuda mucho. Un abrazo grande para ti.
Borrar