mi sangre no
distingue
entre el amor
y el honor.
Por los
recodos de mi silueta
mi piel no
logra aislar
placer y
dolor.
Por las
inquietudes de mi mente
mi pensar no
quiere decidir
entre perder
o invocar.
Por las avenidas
solitarias del alma
mi verso no
consigue desechar
el deseo y la
adoración.
En la calzada
hacia tu morada
no sé si
parar y retroceder
o proseguir a
morir-me
sin
resucitación...
esta vez.
.
.
.
P-Car
N°1397 -
06.09.2022
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Reservados
Propiedad
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será retirada de inmediato)


Con tus letras (como en este poema), me llevan en el aire, desde la primera a la última palabra. Todas tus poesías me invitan a la libertad de interpretación, ya que me ubican ante la ambigüedad de la vida, es como si (y en esta en particular) uno comienza a pensar, que parte de este poema me corresponde. El particular desarrollo de combinar la delicadeza y los placeres terrenales, amparados por cierto aire de inocencia, calidez y una suprema sensibilidad poética hacen que la conviertan en extremadamente atractiva. Uffff verás porque te visito y leo en silencio no ? puedo escribir un rato largo por las cosas que me atraen, como así, pasar con indiferencia ante lo banal y sin contenido. Para finalizar (porque debo finalizar ...) Te dejo una frase que alguna vez leí, vaya uno a saber cuando y donde, que decía algo así "Me atrevo a afirmar que no hay amores auténticos sin el arte de la ambigüedad; cuando la ambigüedad es poderosa, más viva es la excitación" junto a esta frase te doy un abrazo intenso apretado y cálido, y gracias por tanto y perdón por tan poco ....
ResponderBorrarQuerido Juan, he leído o escuchado por ahí, que toda obra artística no termina hasta que se posa frente a la mirada de, al menos, un observador. La actitud contemplativa, sin juicio, sin prisa, hace que ambas partes se miren, se fusionen, creando sí un efecto muchas veces doblemente transformador. Aceptar que cada vez que abrimos nuestros sentidos a la vida, existe un algo o muchos algos, que pueden despertarnos emociones y comprensión, entonces evolucionamos hacia la luz de la creación primera. Me siento honrada que mi poesía sea una de esas cosas que mueve algo en ti. Ya sea una emoción triste o alegre, espero que siempre sea para mejor, siempre. Resueno con tan sabia frase... El poco y el mucho son términos relativos, prefiero hablar de lo superficial o lo profundo... Gracias por abrir tu corazón conmigo, lo valoro y me agrada. Besos de estrellas.
BorrarEl amor no muere, querida Paty! Morir es apagar una llama que nunca dejó de arder. El amor no muere, solo se retira como pájaros cansados de las sombras del crepúsculo, con el peso del amor en sus alas. Lo que parece olvido es simplemente un giro inesperado del destino. Un día, sin previo aviso, volverá a arder en tu corazón cuando el mundo se enfríe. Tu mirada brillará como antes, y el amor despertará del crepúsculo como el sol que vuelve a salir tras una larga noche. No sigas muriendo, querida. No dejes que tu muerte apague el sol! Porque el amor volverá más intenso, más ardiente, más inevitable... Para que puedas sentir todo lo que aún no has sentido...
ResponderBorrarUn abrazo colosal para ti...
Hola Albino, gracias por tus contundentes y cariñosas palabras. Creo que la muerte es una forma poética de expresar que algo muere en nosotros cuando vencemos el ego y somos alma pura. Muere lo que nos enjaula, nace lo que nos libera e ilumina. Pero los procesos a veces son duros, son oscuros, dudamos de todo, hasta de nosotros mismos, porque somos quienes tenemos las llaves de la libertad, pero no siempre las usamos, más que por negación es porque nadie nos enseñó a usarlas. Esto no quita que hay relaciones que llegaron no para quedarse sino para mostrarnos algo importante. Te mando un fuerte abrazo.
BorrarEnvidiables versos una vez más, Paty. Incapacidad de pasar desapercibido este poema, amiga
ResponderBorrarAbrazo hasta vos!!
Hola amigo, buenos días. Gracias por embellecer mis versos con tus palabras, me siento halagada y feliz. Te mando un abrazo.
BorrarPaty, con claridad rotunda nos muestras el interior, los contrastes y contradicciones del sentimiento, que se mece a merced del ánimo, de las circunstancias y del equilibrio que nos mantiene cada día...La vida nos empuja cada día al cambio y vamos mutando como la naturaleza, vamos recordando, barajando tiempos, dudas y posibilidades...Lo cierto es que manejas el sentimiento con ayuda de tus muchos recursos literarios, amiga...
ResponderBorrarMi abrazo entrañable, mi cariño y te invito a disfrutar unos momentos de la infancia...
Hola M. Jesús, gracias por tu comentario, es muy bello y profundo. Creo que más que manejar lo que sentimos, lo que sentimos nos maneja a nosotros. La eterna disputa entre la razón y el corazón, que muchas veces en el amor no se ponen de acuerdo. Pero como casi todo en esta vida, hay que poner un poco de cada punto de vista en la receta final. Gracias por tus elogios amiga, besitos de pétalos para ti.
BorrarOtra vez sorprendido por estos hermosos y genuinos versos, Paty. Cierto es que el desamor duele, y mucho. Hay algo muy cierto que nos regala la vida, y para ello debemos abrir nuestro corazón de par en par, como un ventanal enorme. Las almas afines saben buscarse, y se encuentran en el mejor día, en el mejor momento. Ya está sucediendo. Un abrazo.
ResponderBorrarHola Paty. Cuando el amor es total no nos permite discernir entre dualidades, nos nos deja ni quieres separarlas. Ese amor visceral que no quiere medias tintas, que necesita casa una de sus formas de sentir entrelazadas sintiendo el riesgo y a la vez dejandose llevar por la pasión, con la entrega absoluta ante la vulnerabilidad más extrema pero a su vez lanzándose a la más irresistible tentación. Un amor absoluto Total de esos que a pesar de conocer el riesgo del fracaso o de lastimarse arriesgan en la tentación.
ResponderBorrarSe percibe muy bien esa tensión entre la razón que advierte y la pasión que arrastra.
Maravilloso ese amor total que no incapacita de sentir pero lucha por la maravillosa plenitud.
Un abrazo. que llegue con cariño y admiración.