Puede
derrumbarse la ciudad
puede desquiciarse
el tiempo
puede secarse
entero el océano.
Puede huir el
culpable a la luna
puede extinguirse
la misericordia
puede la
tempestad matar a la rosa.
Pueden
incluso estallar
todas las
estrellas del cielo
y como
cristales homicidas
caer sobre
mis ojos y verso.
Pero a mí…
¿qué me puede
importar todo eso?
Desde este acedo
segundo
lo único que
me conmueve
lo único que
me despedaza
es que tú ya
no me amas.
Si en tus
brazos no he de amanecer
-mientras aún
me conserve viva-
de este lugar
llamado mundo
de nada me
quiero enterar
salvo, que tú
volverás.
.
.
.
P-Car
Paty Carvajal-Chile
N°1277 -
06.08.2021
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El dolor inspira, desagarradores versos te ha provocado, amiga, por lo que se percibe además sincero. Te felicito una vez más...
ResponderBorrarGracias amigo, tus palabras se sienten siempre tan auténticas. El dolor nos transforma por momentos o épocas, porque así como el amor, es algo que nos inunda por completo. Gracias de todo corazón. Un abrazo enorme.
BorrarNo encuentro las palabras para describir lo que sentía a medida que leía estos versos tuyos, Paty. Llevan un sentimiento de perdida tremendo. Uff, que fuertes y declarados. Un abrazo.
ResponderBorrarEl dolor a veces es un inmenso bosque, que nos tapa el cielo y a las estrellas, que entregadas a dar luz se olvidan de si mismas...Ojalá que en momentos de oscuridad y tristeza sepamos abrazarnos con toda la fuerza espiritual que nos mantiene y alzar la mirada por encima de nosotros y del mundo que nos rodea para sentir los ojos grandes de la vida, que nos esperan siempre fuertes, generosos e infinitos como nuestro propio universo, amiga...
ResponderBorrarTu poema es genuino, rotundo y muy sincero...Mi felicitación por ello, Paty
Mi abrazo entrañable y mi cariño.