Hay una
luminiscencia
que me sigue
donde vaya
cuando mi
alma está triste
y el altar de
mi cuerpo
ha sido
profanado.
Hay un no sé
qué, sanador
-que insiste
y persevera-
proveniente del
todo celeste
que me dice
que estaré bien
y que el
dolor acabará.
Hay una luz
que crece con la fe
de que hay un
cielo y un Dios
que nos ama de
verdad
y que, pase
lo que pase,
desea nuestra
felicidad.
.
.
.
P-Car
N°1406 - 12.09.2022
Derechos
Reservados
Propiedad
Intelectual
Protección: Safe
Creative
📷 de Internet
(ante cualquier advertencia
será retirada de inmediato)


Paty, bendita "luminiscencia" que nos permite seguir adelante y mantener la esperanza a pesar de todos los sufrires y obstáculos que la vida nos pone en el camino...Es importante no perder de vista "esa luz", no sólo nos mantiene fuertes, también nos ilumina con claridad en las encrucijadas...Muy bello y rotundo, amiga poeta.
ResponderBorrarMi abrazo entrañable y agradecido.
Nuestra fe en nosotras mismas, en la vida, en Dios y en toda su Creación, es lo que nos hace bellos de alma, resilientes y finalmente, triunfadores. Un fuerte abrazo amiga, gracias por brindarme tu agradable y positiva compañía.
BorrarPues que esa luz no se apague nunca y siempre te acompañe protegiéndote de las tempestades de la vida... Hay muchas formas de intuir o sentir al maestro (o maestra) interior cuando nos habla o nos sugiere soluciones en momentos de incertidumbre... Que esa luz brille siempre a tu alrededor y en tu interior ayudándote a disolver esos momentos de "oscuridad" que todos tenemos alguna vez...
ResponderBorrarAbrazo
Muchas gracias amigo. Qué gusto verte por mi espacio. Esa luz siempre está, lo que sucede es que a veces nos ponemos una venda en los ojos... del alma.
BorrarLa luz, está hecha de amor, de fe y de una confianza profunda en que todo en esta existencia tiene un sentido, una misión, un Algo/Alguien que la hizo suceder y también desparecer de nuestro camino. Un gran abrazo para ti.