sábado, julio 15, 2017

Único

Si después de expresar que me amabas
me hubieses hecho el alcance
que tu sentir sería breve…

Si antes de ser tuya
hubiese, al menos, presentido
que tu pasión duraría un instante…

Si alguien me hubiese advertido
que con tu ausencia
sentiría esta inmensa tristeza
y la constante nostalgia
de querer volver a tus brazos…

Si hoy pudiese -providencialmente-
volver en el tiempo, para
borrar el encuentro,
el contacto y la magia,
la rapsodia y las estrellas,
la emoción y las lágrimas,
el sentimiento y el alma…
definitivamente…
¡no aceptaría!

Eso es ¡único!
-e infinitamente mío-
así como lo eres tú…
irrepetible amor querido.


P-Car

miércoles, julio 12, 2017

Tres puntos suspensivos

Entre tu plan y mi ideal, la arquitectura del cielo.
Entre tu sopor y mi tango, el devenir y la usanza.
Entre tu sudor y mi deseo, un alcor de nostalgias.

Entre tu vacilación y mi oda, tres puntos suspensivos:
extensos, inexorables, indelebles, perennes, implacables.

Todo lo arruinamos:
la cita y el abrazo,
la fe y la entelequia,
el signo y el sentido,
el perdón y el suspiro.

Lo concreto del ahora
es la más cruda ironía:
un amor indomable
en la mirada hambrienta  
de una voraz desesperanza
clamando alto
-en tácito silencio-
al tiempo y a la suerte
al milagro y al corazón
al destino y al olvido.

Sí, ¿quién lo diría?
un amor irrepetible
mintiendo y desmintiendo,
en medio de una rara quietud
-como aquel suave aire tibio
antes de la asesina tormenta-
en cada soledad de la piel
y en lo más puro del alma.


P-Car



sábado, julio 08, 2017

Aún

Si el amanecer
descorre la niebla de mi ventana
y me incita al pensamiento profundo…

Cuando detengo mis pasos
al necesitar mi aura el cobijo
de la única sombra en el cielo…

Si la noche se torna
tan dramáticamente oscura
que enceguece mi real realidad…

y mi piel cae en la cuenta
de la infinidad de estrellas
que ya no iluminan mis venas.

Cuando intenso extraño
los extensos besos y abrazos
que silenciaban el tímido silencio
de un amor que no cabía en el pecho.

Entonces…
mi corazón se ensancha
y mi aguerrida boca se atreve
a modular lentamente tu nombre…

el que, duele en mis labios
para luego caer sentenciado
a un vacío ilimitado…
sin señales
sin acuerdos
sin esperanza. 

Solo cuando todo aquello sucede
mis firmes pilares se estremecen.

Y mi mundo pareciera desplomarse
porque en esos instantes infinitos
en que mi fuerza es rompible  
y mi alma llora lo imposible
…aún te amo.



P-Car

miércoles, julio 05, 2017

Privilegio

Te tengo perspicaz, en mis ondas de pensamientos,
yendo y volviendo, por los estatutos de mi mente.

Diestra, en mi estelar carretera
con incontables rayas mundanas a mis costados
a prontitudes que solo conoce el tiempo
te pienso y te quiero.

Con la suavidad y profundidad
con que el viento toca las copas de los árboles
con altura de miras, millonaria de tactos,
te acaricio y te amo.

En la deseable humedad
de tu oceánica fuente
temblorosa de mí, sísmica de yermo,
íntimamente ¡te adoro y te deseo!

Te imploro (ah, no sabes cuánto)
en el tibio silencio que empolla versos,
al instante que corazón y alma se alinean.

Con eterna fe, eterno te idolatro
iluminada por el futurista recuerdo
que mis horizontes tienen de lo nuestro.

De esto nuestro que, en estos tiempos,
es inmune a las fatales tendencias:
Sin invasiones,
sin discusiones,
sin alteraciones
¡no hay término!

En el seno, con igual paz que vehemencia
un infinita impronta estamos gestando.

El juicio se tornó neblina.
La sentencia habla por los efectos:
Privilegio de amor para ti.
Privilegio de amor para mí.
¡Adorémonos condenados!




P-Car


jueves, junio 29, 2017

Afortunados

Danzas en mi vientre ¡siempre!
Te licúo ¡en cada uno de mis torrentes!
Inmerso, te cubro inmenso y te doy mi calor.
Amorosamente, entibio tu corazón y tus huesos.

Te doy besos ¡en exceso!
Te contemplo y ¡te sorprendo!
No dejo que se consuma el ritual.

La boca de la tierra ¡nunca te hará desecho!

En mis venturas y empeños
tus alas desciendo a la ensenada.
Son tus pies en los míos, cariño.
Son tu celeste en mi ojos, ensueño.
Son tus luces en mi senda ¡luceros!

Mis suspiros te doy y avanzamos,
zigzagueamos y relatamos:
tapetes púrpura, puentes llanos,
avances auroras, coplas ocasos.

Para lo nimio, estás adherido a nada,
pero de mi ser, nunca has despegado.
En el almanaque, eres invisible,
en mí, estás aquí, más definido.

Al luto bizantino 
lo embistió un blanco.
Se cubrió de hiedras albinas
venidas de los altares australes
que nuestras ilusiones procrearon.

No obstante
lo accidental de la muerte
¡fuimos bendecidos!

Pensar que otros que se aman,
se distancian sin explicación.
No se entregan ni se sienten…
palpitando en igual dimensión.

Un vaporoso cendal de estrellas
es nuestro lecho atemporal.
¡Ya no somos realidades del tiempo!
nuestro nido nupcial ¡es el infinito!

Nuestros inmortales testigos son:
la luna llena y el sol de primavera.
Ellos y Dios, defienden el milagro.
¡Ya nada ni nadie nos va a separar!

Te amo idéntico como tú me amas.
Te cuido igual como tú me proteges.
Te busco y hallo, lo que tú me requieres.

Somos nube y llano
somos cascada y mar
somos ave y horizonte
somos siembra espiritual.

Somos un amor inseparable
somos… ¡tan afortunados!




P-Car


miércoles, junio 21, 2017

Aún respira

Nuestro amor está muerto -si-
pero la muerte no ha vencido
lo que zigzaguea vibrante.

Él yace muerto -es cierto-
lo acabaste y partiste lejos.
Con ello aclaro que
lo único que no está aquí
eres tú.

Nunca se va ni termina
lo que espiritual y celeste
danza en el aire.

Lo que el viento
borra en la lápida,
lo que suspira al alba,
lo que balancea la luna,
lo que sueña y sueña
la que fue tuya.

Nuestro amor
aunque dejó de latir
aún vive.
Resuena…
en las olas,
en las rosas,
en las estrellas.

Nuestro amor es más grande
que lo que hoy vales tú
porque no eres nadie
y para mí estás muerto
si amando…
desapareces.

Y ausente…
no te dejas tocar,
no te dejas besar,
no te dejas amar.

Con tus burdas frases
nuestro amor mataste.
Pero ahora es un ángel
que vuela en libertad
entre tu tonta desgracia
y el luto de mi soledad.

Nuestro amor ya no existe
para ti y esta vida
pero en la inmensidad
-y en mi alma-
aún respira.



P-Car

sábado, junio 17, 2017

Llueve y llueve

Invade mi realidad
tu presencia nómada.

Aguacero de verano:
sin augurio,
sin desagravio,
sin un fin claro.

Llueve y llueve…

Pronto -sé con fe-
desde una claridad inédita
el sol saldrá imponente
secando la tempestad.

Y de otra virtud,
gabela y prolongación
será la calidez y la luz:

en mi mirada,
en mi batiente,
en mi badana,
en mi alma.



P-Car

martes, junio 13, 2017

Al alba siguiente

Entre el seísmo y el ímpetu,
entre la penumbra y el sol,
entre el sueño y la realidad.
Entre mi candor y mi razón.

Te contemplé
la eternidad que dura un largo suspiro
extasiada y dócil como una infanta
entera y bizarra como una mujer.

Sucedió
con un amor tan inmenso
y tan triste al mismo tiempo
que, sin buscarlo,
se me adhirió totalmente
el color luz de tu alma
que estaba en tus iris.

Si alguna vez te hace falta,
vuelve a querer y amar,
a desear y sentir 
de verdad.

Si con todo tu ser
lo añoras exacto…
ven a mí
y al alba siguiente de amarnos
contémplame idéntico
como yo a ti.



P-Car

viernes, junio 09, 2017

Ocaso negro

Tengo un vacío de ecos mudos
que me contrae y hiere la faringe.
Y la esfinge, en el paredón del origen.

Reavivaste el fuego con huesos
y sellada una breve luminiscencia,
-que creí un samaritano auspicio-
volviste a ser el pájaro facundo
que el céfiro de tu alma me quita.

Por confiar en tu rayo sin luz
hoy me cubre el bosque sombrío
bajo el cielo que tus alas ostentaron.

Quedé como un arbusto
subyacente a feudales pinos.
Nadie me ve, a nadie le importo.

En tu aventura… es cristalera,
en mi concepción… ¡expiración!

Mi beldad será sepultura.
Seré bruma en las tinieblas.
Perfil denso entre las sombras.

Del organismo y del corazón
caerá sangre oscura a una tierra negra.
¡Aullarán eclipses en tu circular memoria!

En la dejadez, un ocaso negro.
¿Casual, impronta o agüero?




P-Car

viernes, junio 02, 2017

Espera un instante

Y ahora ¿qué paso puedo dar
en esta oscuridad sin ventana?

¡Tu corazón ya no me pertenece!
Y este adiós sellará los labios
por una cruel eternidad
tácita y dramática.

¿Qué haré con los sueños
y el contar de las estrellas
antes de dormir abrazados?

No existirá el fusionar de los tactos,
miradas copulando, ni oberturas del día
elevadas en sincronía de silencios.
Ni disparates que juntos reír
o enojos que perdonar habrán.

¡De otra será tu mirada y tu sonrisa,
tus escaparates, motivos y dádivas!

Disminuida seguiré
y sin razón ni sazón percibiré
el tiempo, la suerte
¡y la existencia toda!

si tú ya no me amparas
si ya no me esculpes
si ya no me amas.

Una tristeza enfermiza
como nunca antes en mí  
urde prisiones en mis semillas.

¡Me siento morir!
y la sonrisa de la muerte
espanta las estaciones bellas.
Los pétalos, los frutos y el sol
los vergeles, el río y el fuego…
desintegrando el sueño
que nos convocó.

Mi vida se hace añicos 
al irte tú distanciando.

¡No!… ¡vuelve!...
espera un instante.

Antes de privarme infinitamente 
de tu verbo siempre sabio…
por favor explícale a mi alma
cómo continuamos sin ti
¡Tengo miedo!


P-Car

sábado, mayo 27, 2017

Pecados

Me irrita tenerte en mí, visceral y espiritual
¡en el epicentro mismo de mis movimientos!

Si tomo apuntes de mi misma, empalidezco,
por ira, por fervor y por este indomable amor.

Por tu lejanía y por entregarme esto la vida.
¿Es amor?. Si fuese así…¿es bello e indulgente?

Proclaman las baladas, que hay un amor eterno
que convive con el alma, más allá de la muerte.

Dicen que hay chance, más no hay si es condena:
tibia y álgida, dulce y amarga, colorida y negra.
¡Condena igual!

¡Cómo me enloquece a ratos! ¡Cómo te odio luego!
A mí me parece no merecida -ni tú la dicha-
Un pecado mortal debo cargar.

Debe ser que en un viejo sueño, casi principesco, 
casi santo, casi eterno, me di a ti ¡incondicional!
Y no obstante, rondaba ese casi, creyente te adoré,
de la cumbre al piélago, con mi corazón y cuerpo.

Pecados de ternura, de insolencia, de devoción,
de lealtad, de carestía, de pasión, de inocencia.
¡Pecados igual!

Una sola cosa te pide, esta enamorada cardinal,
bien insignificante, para tan selecta desgracia:
ven a mí y háblame con paciencia de aquel ayer
y simula -con excelencia- que aún me necesitas.

Quizás, en ese meandro providencial,
ambiciones intensamente destruir los barrotes
y luego de abrazarme hasta vencer el castigo
me digas lo que sientes, me poseas y… alivies
el anhelo, la tribulación y el sentimiento.

Tal vez, se le adicione un infinito al veredicto
por dar rienda suelta a mi más pavorosa falta
pero, debido a este terminal temblor en el alma
efecto de amarte con la ferocidad que te amo…
¡lo elijo!




P-Car





sábado, mayo 20, 2017

Séptimo sentido

No importa qué caminos lejanos transite
ni los muchos soles que marquen mi rostro.

No importa si mi sonrisa se agita en otras veladas
o si lunas rosadas, estampan prosas en mi orgullo.

En la íntima prioridad de suspirar profundo
siempre vuelvo al hondo motivo de mi todo:
vuelvo a ti.

Navegas, nómada en mi mundo,
-serranías, declives y cavernas-
cual embrión, reconociendo nidos.
Eres igual delirio que martirio,
eres lo intacto, eres lo infinito.

Lates, inalterable en mi centro,
porque yo, te amo con el alma.
Mi dulce secreto es, que eres mío:
mi gran amor, mi séptimo sentido.

Y cuando mi piel sea del viento
y mis ojos, pertenezcan al sueño,
al alba, nuestro querer será calandria
que al atardecer, lento mutará a ángel.

De noche, melodía de violín y arpa
y otras veces, la estrella más lejana.

En largos días grises, nuestro amor será
la nube a punto de detonar sus lágrimas
y al final de su peregrinaje, morirá -si-
y entonces su tristeza será la lluvia
que cedida, se desdibuje en el mar.

Pero cuando el sol amanezca sobre el agua
todo el ciclo se repetirá, y nuestro amor
¡resucitará!

Y como dije hace -lo que hoy me parece- un siglo:
"Cuando ya nada exista en este mundo
mis pensamientos por ti
volarán al infinito
para encontrar
un lugar del universo
donde sobrevivir"

Tan inevitable será
como la primera vez
que tus labios para mí modularon
un indeleble inolvidable “te amo”.

Desde aquel sumo instante,
sin mediciones, sin tiempo,
sin suma, sin abreviatura,
fuiste tú -en mi piel o perdido-
la flor de mi huerto y
la luz de mi universo.



P-Car




sábado, mayo 06, 2017

Loca piel

Soy un breve delirio con prólogo y fin.

Mujer sin memoria, sin apegos, soy:
¡el mísero vuelto de un gran precio!
Es lo que me devolvió el egoísmo  
por amar mucho y dar en exceso.

Pero mi pasión incrementa desvelos
en el trópico de la noche desnuda.
Irrefutable, mi efusión es quimera.
¡si es lo único cabal que me queda!

Así no se entienda que al alba
desayune un ánfora de perfidias
en un estupefacto amanecer sin brisa.
Al atisbo del sol ¡yo soy el viento!

Golondrina húmeda y necia
que, aún curvilínea de caricias,
viste bárbara y se va por el tragaluz.
Inequívoco, una leyenda adhiero
de polo a polo, en el oasis impuro.

Pero mi ardor es hierro que quema
si decide prensar un olvido al adiós.
Y eso es condena ¡aléjate por favor!

Y deja de usar el firmamento conmigo
tuerce al paño oscuro ¡aún hay futuro!
En una sin cicatrices, fíjate, desea y ama.
No soy lo que fui. Soy, el olvido de la saga
y en ese poco, un mundo de púas nevadas.

¿Tú? ah, eres garúa, gotas venerables,
manantial cristalino, represa serena.
Para mis cenizas ¡agua bendecida!

No permitas que aumente esta sed.
¡Soy mitad muerte en esta loca piel!

Que si insistes mirar así…  
Que la felicidad te secaré…
Que no quiero quedarme…
Que no debo enamorarme…

¿Rozas mi boca con tus labios?
¿Tocas mis curvas con tus manos?
¿Me susurras que guarde silencio?
¡Oh locura de las imposibilidades!
¡qué maravillosa sabe tu valentía!

En la hora de las cortinas vespertinas
bien advertido y fantásticamente obstinado
¡serás mío! -mío- ¡totalmente mío!

Sabrás…-sí, ya lo sabes-
que al filo del nuevo alba
¡no te quedará ni el alma!



P-Car